La Agencia Federal de Pequeños Negocios de Estados Unidos (SBA, sigla en inglés) anunció que los residentes permanentes, ( titulares de green card), quedarán excluidos de los préstamos oficiales, perdiendo una de las principales fuentes de respaldo financiero para pequeños negocios.
La medida limita el acceso únicamente a empresas con propiedad 100 % estadounidense y cuyos dueños residan dentro de Estados Unidos, lo que deja a miles de emprendedores inmigrantes en una situación de incertidumbre económica y sin alternativas claras de financiamiento.
Según un memorando emitido por la SBA, los titulares de green card ya no podrán acceder a los préstamos 7(a), el programa de financiamiento más utilizado por la agencia, que permite obtener hasta US$ 5 millones para cubrir gastos operativos, expansión o recuperación empresarial.
Con esta decisión, la SBA elimina cualquier margen de participación extranjera en la propiedad de las empresas. A partir del 1 de marzo, solo calificarán aquellas compañías que sean completamente estadounidenses, tanto en propiedad como en residencia de sus dueños, dejando sin respaldo financiero a miles de pequeños negocios liderados por inmigrantes.
La exclusión forma parte de un endurecimiento progresivo. En diciembre pasado, la SBA ya había restringido los préstamos oficiales, permitiendo únicamente que calificaran empresas con hasta un 5 % de propiedad extranjera, incluidos titulares de green card o ciudadanos estadounidenses que residieran fuera de EE. UU.
La nueva norma, impulsada durante la administración del presidente Donald Trump, generó críticas inmediatas. El senador Edward J. Markey y la congresista Nydia Velázquez denunciaron que la política castiga a inmigrantes legales, reduce el acceso al financiamiento para pequeñas empresas y profundiza la incertidumbre económica en comunidades que dependen de estos recursos para subsistir.